
No creo en el destino pero sé que no te conocí por azar.
Según, el corazón me duele, me duele tanto, me duele el orgullo, me duele la felicidad, me duele la tristeza, me dueles tú.
¿Por qué cuesta tanto aprender a querer?
Por ti, yo, ya no soy yo, es tu culpa, es mi condena, eso es tan injusto, ¿Por qué salgo perdiendo yo? tal vez... bueno sí, tal vez tirarte por un barranco sería una buena vía de escape. Debería irme sin dejar huella alguna, pero por otro lado, no puedo irme sin despedirme, no.. eso es de cobardes, y a diferencia de ti, yo sí doy la cara en mis actos.
Sólo mis latidos, me hacen reflexionar, me hacen notar que estoy herida, me gustaría desconectarme del mundo un instante, desconectarme de ti y de todos, entre tanta ficción, entre tanta falsedad, me canso.Quiero sentarme en un bar, olvidarte en tragos, pero no puedo olvidarme de ti. Quiero empezar de cero, no sentir nada, no pensar nada, no tener ideales propios, así, poder olvidar mis penas, olvidar todo lo que fui y lo que no pude ser. Pero sería una novata, y no sabría canalizar mi dolor, y finalmente, sufriría el doble de la cuenta.
¿Ya nadie es fiable?
Este rincón, es mi escondite perfecto.Cómo diría Nach:
''Me importa una mierda lo que el resto diga, que se alegren o que me envidien por todo lo que consiga.''
Te quedaras solo, tus palabras serán parte del viento, no sabrás escapar del daño, te robaran la razón, nadie te devolverá la fe, de nada servirás, te ahogaras en tu propio llanto, te arrepentirás de todo. Te lo juro.
Sigo siendo un lío, no sé... pero tu felicidad, de nada me vale, aunque al alejarte de mí, hiciste lo mejor.
Me creo autosuficiente, un poco de aliento después de tragar lodo es de lo mejor, no necesito nada más. Él, él, nunca me va a fallar, cómo a ti, ella no te falla, para ti, ella es un sentimiento, para mí, él, es un habito, un pedazo más de mí, él no me duele, pero en fin, esto no fue el fin, fue más bien el principio de un adiós. Juro que lo intente pero no pude.
