Lunes/28/Enero/1980 a las 8:45 pm. Nació un sueño.
-¡Leslie! ¡Leslie! ¿Dónde estás?
-Aquí, debajo de la cama. Guarda silencio, no quiero que nos vean, no quiero que nos separen.
-Tranquila, nadie nos va a separar, todo esta bien... lo juro.
-¿Estás seguro?
-Sí, ¿Por qué piensas que nos van a separar? simplemente nos vamos a mudar de ciudad.
-Pero... ¿Si nos separan? es que no me quiero ir, aquí tenemos todo, tenemos amigos, a las ardillas, la casa en el árbol, un jardín... nos tenemos tú y yo.
-Y vamos a seguir juntos, siempre, te lo prometo.
-Siempre, será nuestro pacto.
-Claro que sí, pero tenemos que mudarnos... ya sabes que somos una familia de gitanos.
-Hummm... ¿Seguro que estaremos bien? ¿Y los vecinos?
-Podrán ir visitarnos cuando quieran, o nosotros podremos venir. No sé, habrán nuevos vecinos, tendremos más amigos, anda, anímate no es tan malo.
-Esta bien, pero ven, recuéstate conmigo, papá y mamá pueden esperar.
-Jajajajaja, esta bien... pero sólo un rato. ¿Sabes? Te quiero tanto.
-Te quiero más.
¿Seguimos siendo los mismos o cambiamos de alguna manera?
Cariño, no te creas tan especial que no lo eres. Cuando te pierdes yo doy por perdida la vida, eres tanto y te doy tan poco. Somos tan diferentes, y eso es lo que nos une, en cambio nuestras semejanzas nos alejan. Tú, me has echo quien soy, muchas de mis actitudes/gestos son duplicas de lo que tú eres.
Mi color favorito, mover las manos y la cabeza a la par mientras platicamos, morderme el labio inferior cuando tengo una idea, agachar la cabeza cuando digo la verdad, regalar una mirada retadora a quién me contradice, amar el invierno, dejar todos mis pendientes para junio, mover la pierna izquierda mientras escribo, y muchísimas cosas más las copié de ti.
Tú eres mi virfecto preferido. ¿Lo recuerdas? Aquel 2001, sí, ese en el que nos topamos por primera vez, yo grité con tanta fuerza que desgarré mi garganta y sentí tantos celos, aún sabiendo que no tienes dueña. Ese día me juraste estar juntos, el tiempo que estuviera a nuestro alcance, felicidades, han pasado 10 años desde entonces y seguimos juntos.
Al igual que Leslie, me volví tan dependiente de ti. Pero yo no quiero que pasé lo mismo, a ella le dijiste que estarían juntos por siempre, y ahora después de tanto tiempo... se separaron, y apenas si se pueden mirar a la cara. Yo creo por eso, cuando nos conocimos, me dijiste que el ''por siempre'' no existe, y por eso nunca estaríamos juntos por siempre. Simplemente, mientras el tiempo nos lo permita.
Lo que tú me dijiste, yo, se lo digo a otras personas, con la misma transparencia con la que tú lo hiciste.
En tus ojos encuentro el paraíso en el cual todo ser humano ha querido entrar. Me provocas tanta tranquilidad, me encierras dentro de una burbuja, en la cual sólo entro yo, ahí respiro la magia que libera tu aliento, cierro los ojos y observo tu sonrisa. Aún te pienso, aún te siento, a pesar de todo lo que el tiempo ha modificado... sigo preocupándome por ti, cómo si estuvieras justo a mi lado, desearía poder encontrarte justo cómo tú me encontrarte a mí.
Sé que si dejas de sentirte tan especial, te dejaré de sentirte tan esencial, hago lo que tu haces. Deja de ser tan esencial y te dejaré de creer tan especial, dejaré de depender de ti.
Y aunque por ahora tengamos que decir 'adiós', sé que tú, estarás POR SIEMPRE en mi vida.

