Por que sin ti, todos mis días anochecen, y todos ven y nadie hace nada. Busco un lugar lejos de aquí, y no digo lo que siento por el miedo al que dirán, porqué tú eres ese álbum roto que aún conservo. No sé si esta bien o mal, pero esto va por ti.
Por que las palabras siempre sobraron para comunicarnos, con una mirada me bastaba para saber y hacer lo que me pedías. Por que detrás de esos ojos de color miel, había un niño que gritaba por dentro, que trataba de hablar, que trataba de volar, que trataba de subsistir.
Y hoy me lamento por no haber disfrutado por completo esos jugueteos, esos momentos de felicidad que me regalaste, que me ofreciste sin nada más, de manera altruista. Y te quise más de lo que hoy me puedo imaginar, eramos tan diferentes pero tan iguales, porque me enseñaste a sosegar mi mal humor, y hoy miro al cielo y te puedo observar de una manera perfecta.
¿Cómo y por qué?
¿A dónde se fueron esos 21 gramos de tu ser? Yo los quiero. Yo te quiero.
Mientras todos, a nuestro alrededor eran unos egoístas, tú y yo, nosotros, estuvimos observándolos y descubrimos que la vida perfecta no existe.
¿Recuerdas nuestro paraíso mental? Sí, ese donde todos somos iguales, todos entendemos , todos hablamos, todos actuamos benévolamente y era el verdadero paraíso. Donde nosotros podíamos ser todo.
Por qué si se trata de decir las cosas a la cara, tú, eras más de lo que creí que eras.
Y cometí tantos errores, y me arrepiento, porqué te di tantos sin sabores, te grite tantas veces, te lastime tanto que llegaste a acostumbrarte. Y hoy los que nos conocieron me juzgan por ello.
Yo sólo me defiendo con el típico:
''Soy humano cómo tal tengo fallos, por ello no veo justo que se me juzgue por uno en el pasado.''
Y es uno de esos días en los que te recuerdo, y hoy te escribo por primera vez desde aquel adiós.
¡Te juro que no puedo evitar llorar al recordarte, maldecir a todo aquel que se atreve a poner tu nombre entre sus palabras, por qué fuiste y serás más grande que un destello, eras una virtud andante!
Quiero contarte tantísimas cosas, por que tus respuestas silenciosas me ayudaban más que cualquier otra. Puto es el destino que nos separó, porqué más que un capricho fuiste un regalo, un amanecer para mí.
Y el terror se hundía a tu lado, y el tiempo ha pasado tan rápido. Mi primer navidad sin ti, después de aquellos abrazos, te quiero. Siempre estarás aquí conmigo, dibujando un paraíso mejor.
Porqué existen esos silencios que me relajan, de esos silencios que nos acercan. Una parte de mí murió cuando tú lo hiciste. Esto fue por y para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario