Quizá no soy la persona que esperas, ni la más cuerda, mucho menos la más madura. Pero sí la más sincera cuando te digo lo que me haces sentir; la más soñadora al crear historias con tu nombre en cada desvelo; la más vacía cuando no te veo; la mejor de todas cuando estoy cerca de ti.
Sé que no será por siempre, sé que no eres de mi propiedad, sé que habrán buenas y malas experiencias... pero también sé que no hay medida ni nombre, para el gran futuro que nos espera. Sé que no hay nada más allá de lo que nosotros dibujemos.
Felicidades, después de haberlo evitado, tú, has entrado a mi vida. Ahora tienes la opción de entrar y salir cuando quieras, de hacer con tu pedacito de mí, una obra de arte, o lo que sea.
Felicidades, porque tendrás a alguien que nunca te dejará, nunca. Así va mi juego.