5 oct 2010

Una historia más.

Bonito para algunos, no lo sé, ¿Qué importa lo que diga el destino?, ¿Quién se cree él pa' decidir por mi? 
Nos ponemos cara a cara para acaramelar, le ponemos nombre al sol y la luna, perdimos nuestros nombres, pintamos el cielo de dos tonalidades, me sumerjo en tu perversidad, nuestros anhelos son de cristal.
Es  un niño que se enamora de una princesa de cuento, jura no dejarla sola, el veneno de su dolor lo comparte en cada una de sus venas, convertirá sus lágrimas en arco iris, y aunque ella no se de cuenta, a él no le importa, él seguirá cubriendo su rostro con pétalos de seda. Ella encontró su príncipe azul, se hipnotizo, cómo un marinero de una sirena, la razón de su corazón estaba equivocado, el corazón de esa niña realmente acomplejado ante ser tan especial.
El se muerde las uñas de los dedos,  ella es su deidad personificado, él no habré los ojos, tiene miedo de que su amor se vaya más lejos, el aroma de aquella mujer es el recuerdo más exacto que tiene de su princesa.
Un día se encuentran frente a frente, van al paraíso del amor, el le expresa cada uno de sus sentimientos, ella lo toma de la mano, su garganta guarda lágrimas atoradas, él es el motivo de tan grande felicidad, pasan los años,  los momentos adecuados para darse cuenta de su realidad, las horas pasan y se dan cuentan que ambos son sinceros, son indomables, ya no aguantan más, su amor es imposible, su cristal se estrello y partió a la mitad; Jugó con el y no demostró nada, cupido le clavo un cuchillo, él perdonó el echo de que lo engañara, dejo de creer en ella, el sufría y ella no quería ocasión, a la mierda lo mando, cada noche es una pesadilla, se hunde en el mundo y muy abajo ha caído, antes la quería ahora la odia a rabiar, un sueño y esperanzas se fueron a la deriva, ambos tienen un presente que les duelen, le reclaman al sol y luna por vivir cada día, las lágrimas de nuevo se convierten en dolores, aguantan la paliza que les brindó el infierno, se dieron cuenta que no existe en el amor pasional en este mundo, sus alas se desvanecieron, su alma se deshace, cada mañana es una historia más, una prisión más, no pueden evadir esa ímpetu de cortase las venas, olvidarse de esos minutos que ambos se amaron y que por una putada todo se perdió, el amor excesivo se transformo, el único consuelo ahora son esas viejas palabras, renegaban de aquellos engaños, todo fue una farsa por tapar la verdad, ya no les quedan fuerza para poderse despedir, perdieron el rumbo, ya no se aguantan, no se puede mirar, se gritaban se insultan, se odian,  su furia esta contenida en esas miradas retadoras, esta fue una historia que jamás debió existir, el odio entre corazones no debería existir, un odio puro, quieren verse partir, no estar cerca, por su puta culpa ya no son los de antes, no podían estar bien ni en el desayuno, todo era gritos de rabia y rencor, el tiempo iba pasando y el amor toco fundo, las indirecta y un rechazo absoluto, se les ha acabado la historia, una muerte lenta agresiva y dolorosa, por si ella no lo sabe, con su falta de cariño y falta de fidelidad lo convirtió en esa bestia que ahora la humilla, aunque ella no se queda atrás esas palabras finas y de terciopelo se acabaron, lo desea ver muerto, ella corría a los regazos de su padre, le decía que el corazón de aquel hombre que amo se convirtió en hielo, y el odio creció y creció se intensidad, eso parecida un circo, pero con la ultima decisión del rey ambos fueron condenados, ya no hay más que decir, ambos terminaron por morir. 

2 comentarios:

Julio Muñoz dijo...

Cada día me gusta más como escribes. Un abrazo. :p

Rubén Ochoa dijo...

well, my applause for you