26 feb 2011

Ya no sé que escribir.

Tras muchos kilómetros recorridos, escuchando un poco de música y admirando ese  clima que era ¡h-e-r-m-o-s-o! las nubes formaban figuras, tal vez dibujaban tu sonrisa, qué sé yo. Recordé lo qué ocurrió esa tarde, esa tarde en la que saliste de aquel lugar, muy espantoso por cierto; yo no quería recordarlo... pero al parecer tenía que hacerlo. 
—Si estoy aquí es por ti— Dijiste con los ojos inundados de lágrimas. Está de más decir que ella nos miraba y disimulaba su enojo; la entiendo, tenerte y querer estar siempre a tu lado, desear que ninguna otra persona se acerque a ti. Kaos, sabes que estás sobre todas las cosas, decir que estaría ahí para siempre, era un pacto.
 —¿Ustedes qué son?— preguntó con arrogancia. Moría de ganas de aclararle que yo no soy/era competencia para ella, de echo busco lo mismo que ella, darte ese apoyo que necesitas.
''Almas Gemelas'' era el término correcto, y tú se lo comentaste. Recuerdo el tono y la forma en lo que lo dijiste, no evite ese abrazo tan fuerte, tan exacto. Se enojó mucho, tal vez ella piensa que por el simple echo de ser tu novia, también es tu alma gemela. No importa, yo sé a que te referías, con eso bastó para saber que lo nuestro era tan vital para subsistir a ese vértigo de melancolía.
Mientras caminamos me dijiste: — Es que ella no entiende que eres como un reflejo de mi ser, pero un día lo hará no tienes que preocuparte por eso. Si no lo quiere entender ya sabremos que hacer, pero nunca nos vamos a separar ¿vale? — Te volteé a ver y no sabía que contestar, era estúpido. 
Tan estúpido que mire y el semáforo estaba en verde, la canción que estaba escuchando ya había terminado, y yo estaba sola, soñando con lo nuestro, de nuevo.

No hay comentarios: